Saltar al contenido
Collectif+3
EN
Blog

Casa con árbol en el interior: cómo diseñar alrededor de un árbol

Una casa con un árbol adentro se diseña desde el árbol hacia afuera. Te contamos cómo lo resolvimos en Casa Tulipán Africano, en Tumbaco, y qué revisar antes de intentarlo.

Por Sebastián Luzuriaga · · 4 min de lectura

Tulipán africano que crece dentro de African Tulip House, en Tumbaco, sobre una jardinera rodeada por un espejo de agua, con la sala de doble altura, el comedor y la cocina alrededor

Una casa con un árbol en el interior se diseña al revés de lo habitual: primero se entiende el árbol, sus raíces, su copa y la luz que necesita, y después se ordenan los espacios a su alrededor. Si el árbol ya existe en el terreno, conservarlo exige revisar su salud, proteger las raíces durante la obra y dejarle acceso a cielo, agua y aire. Bien resuelto, el árbol deja de ser un adorno y se vuelve el centro de la vida en la casa.

En Collectif+3 lo hemos hecho en más de una obra. La que mejor lo explica es Casa Tulipán Africano, una residencia diseñada en 2018 en Tumbaco, en el valle de Quito, donde un tulipán africano vive en el corazón de la planta.

¿Qué significa diseñar una casa alrededor de un árbol?

Significa aceptar que el árbol manda. En Casa Tulipán Africano, el tulipán africano es el eje central y el verdadero protagonista del diseño. La planta se organiza a partir de él, las áreas sociales lo rodean y casi cualquier recorrido termina mirándolo. Un espejo de agua lo abraza en la base y refleja el cielo, así que el árbol aparece dos veces: una hacia arriba y otra hacia abajo.

La imagen que acompaña este artículo lo muestra desde la sala. A un lado está el comedor, al fondo la cocina, y por encima cruza el puente que une los volúmenes. Nada compite con el tronco. Esa jerarquía se decidió en los primeros bocetos y ordena todo lo demás.

Si hay un árbol, la casa se organiza a su alrededor. Nunca al revés.

¿Cómo se protege un árbol existente durante la construcción?

Aquí se juega buena parte del resultado. Un árbol grande puede tolerar un diseño mediocre, pero rara vez sobrevive a una obra descuidada. Antes de dibujar conviene pedir a un especialista en árboles que revise su estado, la especie y hacia dónde se extienden sus raíces. Con esa información se define dónde pueden ir las cimentaciones y dónde no.

Durante la obra, lo que más daño hace suele ser invisible. Excavaciones que cortan raíces, maquinaria que compacta el suelo, cambios de nivel que dejan las raíces sin aire o sin agua. Por eso se marca una zona de protección alrededor del tronco y la estructura se planifica para respetarla. A veces eso significa mover un muro. Otras, cambiar la forma de toda un ala.

  • Salud y especie del árbol, evaluadas por un especialista
  • Extensión de las raíces frente a cimientos, tuberías y el propio espejo de agua
  • Sol directo y lluvia que el árbol seguirá necesitando una vez rodeado de arquitectura
  • Espacio para que la copa y el tronco sigan creciendo con los años
  • Mantenimiento previsto: poda, hojas y limpieza del agua a su alrededor

¿Puede un árbol vivir bien dentro de una casa?

Puede, siempre que la casa no le quite lo que necesita. Un árbol sigue siendo un organismo de exterior aunque lo veas desde la sala. Necesita sol, agua, ventilación y un suelo que respire. En el valle de Quito el clima es templado y el sol llega con fuerza por la altura, lo que ayuda, pero no reemplaza un buen diseño del patio que lo contiene.

La solución cambia en cada caso. Un patio abierto al cielo es la opción más natural. Si se cubre con vidrio, hay que resolver la ventilación, el riego y la forma en que el agua llega a las raíces. Rodeado por un espejo de agua, como en Casa Tulipán Africano, el árbol se vuelve un paisaje que se contempla y deja de ser una jardinera que hay que esquivar.

¿Qué gana la casa al tener un árbol en el centro?

Gana un reloj y un clima propios. La sombra se mueve durante el día, las hojas filtran la luz de la mañana y el agua devuelve reflejos hacia el techo. La casa cambia con las horas sin que nadie toque un interruptor. En Casa Tulipán Africano, las áreas sociales en doble altura dejan leer la copa completa, y un puente de cristal entre volúmenes convierte el recorrido en un paseo entre las ramas.

También gana calma. El árbol ordena la planta y regala una sensación profunda de paz y contemplación que ningún objeto decorativo consigue. Por eso, en nuestro trabajo, el árbol entra en el diseño desde la primera visita al terreno.

Otras obras del estudio siguen la misma lógica con otras especies. En Casa Entre Palmeras, en Puembo, ya existía un eje natural de palmeras; la casa lo respetó y lo convirtió en su columna vertebral. En Casa Magnolia, un magnolio en el jardín posterior separa dos porches y crea un refugio privado.

¿Qué debes revisar si tu terreno tiene un árbol que quieres conservar?

Empieza por no tocarlo. Antes de limpiar el terreno o mover tierra, documenta el árbol: fotos, posición, tamaño aproximado y la sombra que proyecta a distintas horas. Después busca un equipo que lo incluya en el programa desde el anteproyecto, y no como un obstáculo que se resuelve al final. Cuando arquitectura, interiorismo y construcción están en las mismas manos, la protección que se dibujó es la misma que se respeta en obra.

Si tienes un terreno en Cumbayá, Tumbaco, Puembo o en cualquier parte del valle con un árbol que te gustaría conservar, cuéntanos cómo es. Nos gusta empezar la conversación justo ahí, por lo que la naturaleza ya puso en el lugar.

Imagina despertar aquí cada mañana.

WhatsApp

Newsletter

Cartas desde el estudio.

Ideas, obras nuevas y detalles de diseño. Una vez al mes, sin ruido.

Blog